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S&P 500 cae con el petróleo sobre US$102 y las tasas del Tesoro en máximos de 2007
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EXTRACTO DEL FEED · ATRIBUIDO AL MEDIO
Wall Street cerró este miércoles a la baja, con el petróleo y los rendimientos de los bonos del Tesoro como principales fuentes de presión. El repunte de la actividad empresarial en Estados Unidos reforzó además las dudas sobre la inflación y elevó las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.
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El S&P 500 perdió 0,75%, mientras el Nasdaq Composite retrocedió 1,13% después del récord que alcanzó el martes. El Dow Jones Industrial cayó 0,68%. Las ventas se intensificaron durante parte de la sesión, ante el deterioro simultáneo de los mercados de acciones y deuda pública.
La jornada dejó al mercado frente a una combinación poco favorable para las valoraciones. El Brent superó US$102 por barril, los rendimientos soberanos alcanzaron niveles no vistos en casi dos décadas y los datos económicos mostraron una demanda todavía sólida, factores que reforzaron las expectativas de una política monetaria más restrictiva.
Los bonos amplifican la presión
El rendimiento del bono del Tesoro a cinco años superó 5% por primera vez desde 2007, después de una débil subasta de US$70.000 millones. La tasa exigida para colocar los títulos alcanzó 5,033%, más de tres puntos básicos por encima del nivel que esperaba el mercado antes de conocerse el resultado.
La presión se extendió por la curva. El rendimiento del bono a 10 años subió casi 17 puntos básicos hasta 5,13%, su nivel más alto desde 2007, mientras la tasa a 30 años rondó 5,4%. Los títulos a dos y tres años quedaron como los únicos bonos con cupón del Tesoro con rendimientos inferiores a 5%, según reportó Bloomberg.
“No quieres ponerte delante del tren de carga hoy”, dijo Sean Simko, jefe de gestión de inversiones de renta fija de SEI Investments. El ejecutivo atribuyó el movimiento a la combinación de datos económicos sólidos, mayor oferta de deuda y una inflación que permanece persistente a escala global.
La subasta agravó un retroceso que ya había comenzado por el aumento del petróleo y los datos económicos. El Departamento del Tesoro anunció que comprará el jueves hasta US$6.000 millones de deuda de mayor plazo, como parte del programa ampliado de recompras que busca contener el aumento de los costos de financiación.
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La economía refuerza las apuestas por más alzas
El PMI compuesto preliminar de S&P Global para Estados Unidos subió a 58,4 en septiembre y mostró la expansión más rápida de la actividad empresarial desde 2021. El empleo registró su mayor avance en más de cuatro años, mientras los precios de los insumos aumentaron al ritmo más fuerte desde 2022.
Las empresas atribuyeron buena parte de esas presiones al encarecimiento del combustible y del transporte, aunque también reportaron mayores costos salariales. La combinación de demanda sólida y precios más altos reforzó la preocupación de que las presiones inflacionarias puedan persistir incluso si disminuyen algunos problemas de oferta.
“Los datos refuerzan el riesgo de una nueva aceleración de la inflación impulsada por la demanda, incluso si disminuye la inflación por el lado de la oferta”, dijo Vail Hartman, de BMO Capital Markets, a Bloomberg. El mercado aumentó sus apuestas sobre el número de ajustes adicionales que podría ejecutar la Fed.
Los swaps llegaron a reflejar tres aumentos de 25 puntos básicos durante el próximo año, además de coberturas relevantes ante la posibilidad de un cuarto movimiento. La Fed elevó la semana pasada su tasa por primera vez en tres años, hasta un rango de 3,75% a 4%.
Michael Barr, gobernador de la Fed, reforzó esa lectura al afirmar que probablemente serán necesarios nuevos aumentos para devolver la inflación hacia la meta de 2%. El petróleo y la fortaleza del mercado laboral complican el panorama para un banco central que enfrenta presiones de precios persistentes.
El Brent supera US$102
El petróleo revirtió cinco sesiones consecutivas de pérdidas. El Brent subió 3,4% hasta US$102,63 por barril hacia el mediodía en Nueva York, mientras el WTI avanzó 1% hasta US$91,85. Los ataques en el estrecho de Ormuz y las distorsiones en el mercado de combustibles devolvieron una prima de riesgo al crudo.
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El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó ante la Asamblea General de Naciones Unidas que su país no permitirá la libre navegación por Ormuz mientras continúen las sanciones y el bloqueo estadounidense. También dijo que Teherán está dispuesto a retomar las conversaciones, pero que no responderá a amenazas.
Las declaraciones mostraron las dificultades que todavía enfrenta un acuerdo, pese a que Donald Trump había calificado como “muy productivo” un contacto entre representantes de ambos países. Durante la jornada también se reportó un nuevo ataque contra un buque de carga que atravesaba el estrecho de Ormuz.
“Nuestro escenario base contempla que las disrupciones energéticas permanezcan relativamente limitadas y que el choque inflacionario no sea suficientemente amplio o persistente para descarrilar el crecimiento”, dijo Ulrike Hoffmann-Burchardi, de UBS Chief Investment Office. Advirtió, sin embargo, sobre el riesgo de una escalada.
El diésel entra en el debate de Washington
El mercado también siguió las discusiones en Washington sobre las exportaciones estadounidenses de diésel. Los contratos del combustible llegaron a caer 7,5% durante la sesión ante las versiones sobre una posible prohibición y posteriormente recortaron el descenso hasta alrededor de 4,1%.
El secretario de Energía, Chris Wright, dijo que la administración Trump trabaja con las refinerías para reducir voluntariamente las exportaciones, una alternativa a una prohibición directa. Estados Unidos se ha convertido en un proveedor clave ante las disrupciones causadas por las guerras en Irán y Ucrania.
Las existencias estadounidenses de diésel disminuyeron en 428.000 barriles, según la Administración de Información Energética. Los inventarios de Cushing, Oklahoma, aumentaron en poco más de 2 millones de barriles hasta su mayor nivel desde mayo, mientras las…
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